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Mon amant!

7/9/09

E. dice que la vida (aunque no sé si sólo se refiere a la mía) es como hacer limpieza una vez a la semana, vas acumulando trastos y cosas inútiles que llega un día que sabes que debes recoger, pero si no corriges ese comportamiento, si no le pones freno, llegará un momento que te verás en las mismas, recogiendo de nuevo.
Creo que en eso tiene razón (por lo menos en lo que se refiere a mi) dejo que las cosas vayan llegando y se cubran de gloria, y un buen día, digo basta.
Si bien es cierto, odio decir basta. Es como cerrar un millón de puertas de golpe, como dormir sin sueño, pero por agotamiento. Es caer rendido.
Creo que hace días que llegó ese momento, romper con malos hábitos, como llamar a quien no debo, o mirar más allá de lo normal a una persona (si crees que eres tu... será porque lo eres), creo, que la vida, es tremendamente complicada de por sí, con todas esas cosas idiotas que nos pasan y que no controlamos, como para encima, pasarte horas y días pensando donde está el fallo de tu ecuación, en porque las cosas no salen como quieres, o en porque... siempre salen mal.
Bueno, no siempre salen mal, pero recordamos más lo malo, que lo bueno. Será porque marca más, quien sabe.

La memoria nos maltrata, nos dice cosas que no son verdad. Altera la realidad a límites inusitados, en los que todo forma parte de algo y esto a la vez, de un todo.
No importa lo que dijiste o hiciste, no importa tu tono o tus palabras, importa como yo lo recuerde, o como lo recuerdes tu. A veces, sólo importa como lo ven los demás.
Reconoce que la opinión de los demás, aunque a todos nos importa una mierda, nos influye, y es lógico, porque somos seres sociales.
No siempre fui como ahora, y no seré siempre así. Ya sé que digo siempre que las personas no cambian, pero pueden dibujar un cambio leve, que modifique su entorno y por lo tanto, sus acciones.
Y en esas estamos. Cambiar. Ser libres. O prisioneros, cierto es que no importa demasiado lo que seamos, mientras seamos.

Así que es lo que toca, ser menos yo, aceptar las cosas tal y como vienen y no perder el tiempo en destriparlas hasta quedarme como estaba, sin entender nada. Ser algo distinto dentro de la individualidad que me caracteriza. Pero sé lo que voy a cambiar. Deberás aceptar ese cambio si quieres seguir aquí. Puedes irte, la puerta siempre está abierta, te aseguro, que no siempre voy a echarte de menos. Ni tú a mí.

Existe dentro de cada uno de nosotros esa zona aletargada que baila la música que odiamos. Hay quien la despierta con alcohol, con drogas... hay quien de vez en cuando, la despierta a gritos desesperados pidiendo que salga a reparar el daño que hemos causado. Como cuando arde un bosque, ves las llamas, sientes el calor, te quemas, pero no puedes frenarlo tú solo.

Y ahora, para y recuerda un minuto de tu vida, recuerda el aire, los sonidos, la hora, el olor. Recuerda y vuelve a un lugar de inflexión, y ahora...

Estoy en la esquina de tu calle, viendo cómo te vas, y notando como mi parte dormida dice algo que no logro escuchar. Pero de algún modo, de algún excéntrico modo enfermizo, sé... que he dejado escapar el momento de decirte algo aunque no sabría decirte el que... la verdad.

Sea como fuere, es suficiente.


-- Tu eres mi excepción... --



2 comentarios:

Ixabone dijo...

Poco mas puedo añadir. Pero que si, que la vida son dos dias y bastante complicados por si solos.
Hakuna matata y carpe diem!!

besos morena!

Kendo-K dijo...

si eh... me parece que hakuna que te cagas... tu vendrías a verme a otro pais?