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Things...

31/1/10


Eres los devaneos de mis promesas. El contorno borroso de un cuadro en acuarela. El color de todas las sombras. El sabor que desconozco. Un pastel a medio terminar. Una lágrima dulce. Una mentira mal contada. Un elefante en una cacharrería. Una ventana sin cristal. Una puerta sin pomo. Un sentimiento dormido en formol. Un saliente a medio metro de altura. Un suspiro definido. Un odio adormecido. La cadencia de una nota. Un vestido a medio coser. Una lámpara sin bombilla. Una pila descargada. Ese estornudo que se atasca. Un nombre sin inicial. La décima de segundo de antes de un latido. Eres lo que aún no ha acontecido. Y eres todo lo que queda por pasar.



-- Sin lo amargo...lo dulce no es tan dulce --



A medio pulmón

26/1/10



Michael Kenna

 

Aún se cantan tus silencios en mi vida.

Impía atadura mordaz, entre tu recuerdo físico y tu presente abstracto.

Cuando las horas sonaban a tiempo muerto.

Un sabor en la memoria a café de por la mañana, como despertar al mediodía de un día laborable.

Dibujar en los pentagramas de tu espalda canciones con mis manos.

Acariciarte el pelo.

Sumergir mi corazón en tu sangre hasta ahogarlo y hacer que se calle por evitar que su latido despierte al ruido.

Aún duerme tu olor en la almohada, en la de otra casa, donde hay otra cama en la que alguien que no eres tu, canta nanas a alguien que no sueña contigo.

Y mientras, tú estás sin irte y yo reniego de salir a buscarte.

Quiero sin querer que quieras que yo te busque.

Lo quiero porque es demasiado duro pensar que sólo yo pasé hambre, y frío. Lo quiero porque pese a que no quiero, mi vida sigue llena de tus silencios, que susurran un reclamo para que en el fondo yo no me aleje demasiado, por si decides regresar.
Ahora, sólo espero que alguien desde algún lugar grite y deje mudo tu silencio.







-- No quiero necesitarte...porque no puedo tenerte. --



Amor Callado

22/1/10


Amor callado, que jamás se queja;
amor que, en la discreta madrugada,
sólo acierta a poner, junto a tu reja,
la ilusión de una estrofa perfumada.


Amor de un alma taciturna y vieja;
amor que es como música olvidada,
que tiene azul resignación de oveja,
que lo da todo y que no pide nada.


Amor es eso, amar como te amo,
sin medir tu desdén, sin que un reclamo
haga que el alma de esperanza estalle.


Amor sin arrebatos y sin ruido,
que espera que tu hogar esté dormido
para pasar entonces por tu calle.


MIGUEL A. PEGUERO









-- En la vida hay días buenos, pocos. También hay días malos, por suerte también pocos. Y el resto, la mayoría, son días normales. --



Yo no sé vivir... estoy improvisando

18/1/10




Quien sepa hacerlo que tire la primera piedra. Quien sepa vivir, digo.
Te levantas todos los días, vas al trabajo y vas viendo como el movimiento oscila entre las horas.
A veces, te revolucionas tú, a veces se revoluciona el mundo.
Es imposible estarse quieto, cafeína a raudales, comida basura, alcohol, fiestas indisciplinadas. Un millón de conversaciones vacías de sentido y significado, horas, minutos y segundos que desperdicias respirando nada. Silencios. De los cómodos y de los incómodos. Besos, de los buenos, de los malos, de los que te matan, de los que te dan vida y de esos que no puedes contarle a nadie.
Secretos, entre unos y otros, palabras y más palabras que encadenadas no dicen mucho más de lo que dicen por si solas.
Promesas de aire que como tales se evaporan entre las circunstancias.
Un millón de excusas para no ir, y dos millones para justificar el otro millón. Peleas, reconciliaciones. Sexo, en vertical, en horizontal, con ganas, sin ganas, con una persona, o dos, o tres... o las que hagan falta.
Bailes a solas en salas llenas de gente.
El azar jugando con tus cartas y tú esperando a que el movimiento cíclico de tu vida te lleve de nuevo al único lugar en el que fuiste feliz al cien por cien.
Improvisas ante todas las preguntas que recibes, súmalas, son centenas de millares.
Se repiten las calles, los portales, los balcones, las sonrisas, son distintos disfraces para los mismos lobos, y siempre te caes con el pie cambiado, te levantas y entonces te fijas, es la misma piedra de siempre, y te preguntas... "porque no la vi venir?".


La respuesta es fácil, no?


Así que… si yo no sé vivir… (porque eso es algo obvio) y tu tampoco… porque no improvisar juntos?






-- Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad. ( Enrique Tierno Galván ) --



Tic tac toe

14/1/10




Un año casi, casi un año. Eso que sería? Un Quasiaño? A veces, te preguntas como o cuanto has cambiado, si sigues pensando como antes o te engañas diciéndote a ti misma que ya no toleras lo que antes si. Tienes fe, esperanza... vas tirando lo que antes eran harapos y llenando los armarios con ropa nueva de colores infinitos. Te haces a los cambios, la nueva ciudad, los nuevos amigos. Grandes decepciones, discusiones que se han repetido durante ya no sabes cuanto, desaparecen entre gotas de lluvia. Un día, como si nada, te encuentras con una familiaridad que tienes miedo de afrontar. La nueva ciudad ya no es tan nueva, te cuesta reconocerte en un reflejo mientras indicas a una mujer donde está una calle de un barrio que hace apenas unos meses no sabías situar. Y empiezas a preguntarte si pese a no ser ese sitio en el que creías que ibas a terminar la suerte sabe más que tu y te pone a jugar en la mesa en la que tienes más posibilidades de ganar. De repente, te sientes cómoda en el metro, te sitúas, vuelves a tener ese instinto de supervivencia sino al 100% al 80%, te orientas con facilidad. Empiezas a controlar la situación. Y la comodidad se funde con los huesos y poco a poco, vuelves a ser tú.
Quién iba a decirte que sobrevivirías a un año que empezó siendo mortal?






P.D.: El que quiera entender, que entienda. El que no quiera entender que me culpe a mí






-- Ya sabes, vivo como Robinson Crusoe, náufrago entre 8 millones de personas. --



Tempus Fugit

8/1/10




Dicen, que siempre tengo el mismo gesto en la cara. Que mis estados de ánimo no son perceptibles. Pero...
Bajo la piel tengo la carne hecha girones de arañar hasta los huesos buscando respuestas. Detrás de los ojos cuencas como pozos llenos de agua que sedimenta hasta el pecho, donde se cruza con razones que sólo el eco entiende por pura repetición. Dicen, que me exijo demasiado, que no disfruto, que parece que no toco la vida, que ni tan sólo la rozo. Dicen tantas cosas que a veces, dejo de escuchar. Me entretengo con melodías sordas que hacen que me aleje de todo. Escucho el entorno, lleno de rizos de palabrería de gente que adora escuchar su voz. Y por encima de esos tirabuzones las voces conocidas, que me llamen como me llamen reconozco, y que cuando no me llaman, también escucho.
Un sabor familiar, una familia con sabor. Temo por olvidar, no ser capaz de recordar sus risas o sus bromas. A medida que pasa el tiempo, el temor se evapora. Tal vez por que empiezo a olvidar el temor al olvido.






-- -Llega un momento en que no quiero preguntarte que tal te ha ido el día. Llega un momento en que sólo quiero abrazarte, decirte cuanto te he echado de menos, lo absurdo que es el tiempo que pasa cuando no estás y pedirte que vayas a donde vayas, me lleves contigo... --



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