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Flores en los cabellos

26/1/11



"- El dolor no es subjetivo o exclusivo. Todo el mundo lo siente. Y todo el mundo cree que nadie lo siente como ellos.
Es así.
Por eso escribo, escribo porque pienso igual. Pero no sólo con el dolor; el amor, la avaricia, el sexo… todo lo veo, como es lógico, de forma exclusiva y subjetiva. Nadie vive las cosas como yo, y creo, que tengo la capacidad de poder explicar de una forma más o menos comprensible como es a mis ojos el mundo. Sé que no le interesa a nadie, pero no lo hago porque interese o no, lo hago porque sino todo ese acumulado y conglomerado de información se me pudre dentro y se me queda detrás de los ojos.
Pero deben darse una serie de factores. Ojalá pudiera decirte que escribo cuando quiero. Cuando estoy feliz, indiferente o aburrida. Pero la verdad es que no, supongo que mi capacidad sigue estando limitada a tener los sentimientos justo debajo de la primera capa de piel.
Escribo sólo cuando estoy a punto de llorar. Cuando el miedo se agarra a mi estomago o cuando sencillamente me hace pensar que mi vida es aburrida o está estancada y que nunca seré feliz o que no tendré lo que quiero. Tampoco creas que me siento mejor haciéndolo, para nada o todo lo contrario. Abres la cámara de las tinieblas, te metes justo en el centro del alud, y dejas que todo ese montón de miedos y dudas invadan tu cabeza.
De pronto el tiempo deja de arrastrase por el suelo y vuela.
Cuando me quiero dar cuenta, he escrito páginas y páginas en las que divago sobre un mundo que no tengo muy claro si me gustaría que fuese así o si es realmente así para mi.
Lo que quiero decir con todo esto que no te interesa lo más mínimo, es que al final, todo el mundo vive lo mismo que tu, pero que a sus ojos es completamente diferente, y por lo tanto tiene diferentes formas de enfrentarse a ello.
Tiene algo que ver con la religión o con la educación o con el color de pelo, vete a saber. Lo que realmente llama la atención, no es la forma que tienen los demás de empatizar con su propia visión del mundo, sino, que muchos de ellos, pese a saber de la existencia de todos esos estados de ánimo, no saben reaccionar. Se inventan una versión de sí mismos para huir de eso. Algunos hacen como que no pasa nada, otros se retuercen entre copas y drogas, otros escriben, otros, se esquivan y no piensan en ello, otros simplemente se quedan en la orilla de sus intenciones esperando, sin suerte también te lo digo, a que la tormenta pase y no deshaga su castillo de arena.
La cuestión, y con esto ya te dejo en paz, es que tienes que ver más allá de eso, de lo que hace una persona, y por supuesto mucho más allá de lo que dice, quédate con todo lo contrario y no hagas caso de su yo asustado o deprimido. Quédate todo lo demás, porque somos como niños, nunca aprendemos cual es la mejor forma de enfrentarnos a esas cosas y siempre nos equivocamos.
Y aunque tu me digas que intentas no hacerlo, también haces daño cuando te pones en tu plan obtuso. Y que quede claro que no te juzgo, porque yo en tu lugar seguramente escribiría un montón de mierdas sobre algo que al final quedaría en el fondo del baúl que tan bien conocen mis papeles.
Pero ya sabes lo que dicen, no? "quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite".
Y creo que eso es todo, reclamar el amor o el cariño de alguien de la forma más equivocada por no querer pedirlo.
Que no me duela a mi no significa que no duela, sino que mi umbral del dolor está puesto a otra altura y deben darse otro tipo de denominadores. Ten en cuenta, que yo soy yo y siento como yo, y tu eres tu y haces exactamente lo mismo.
Hay días en que me gustaría que los sentimientos fuesen genéricos, para poder comprender su función y poder identificar un "placebo", pero esos mismos días me doy cuenta de que eso sería una tontería y un desperdicio de emociones. Lo que nos hace iguales nos hace diferentes, lo que nos une también nos puede separar.
Eso es lo que me asusta de verdad, saber que todo lo que tengo puede acabarse mañana por miedo a no saber manejar mis manos.
Así que haz lo que tengas que hacer pero encuentra la forma de ser quien eres de verdad. Y aunque no te entienda o no piense como tu, no importa, porque muy en el fondo tengo mi extraña forma de quererte."






-- No tengo ganas de encontrarme con cualquiera. --



LLuvia

10/1/11



Y si te digo que los días pares no puedo respirar?
Se me acumula el color gris en el lateral izquierdo del tórax y se me cuelan tus reproches por norte de los bolsillos.
Las goteras son de aire condensado, calor humedecido que llora por cada pared.
Desbordando los dibujos del papel pintado.
Oigo música a través de las costillas de las paredes.
Justo dónde se esconde el corazón de los edificios.
Por encima del sonido del metrónomo que llevo atado con alambre al pecho.
Muevo las manos agitando marionetas que no existen tan sólo por hacerte reír.
Mientras hoy, que es día par, se me secan los pulmones y la rabia.
La imagen del mundo que devuelven los espejos es distinta dependiendo de la hora del día.
Sumergidas quedaron todas las palabras que se escribieron con tinta indeleble y que hoy, se han borrado.
Parecidos razonables entre tus sentimientos y los de nadie.
Cuando tras las cortinas el sol se esconde y asoma tímido con una sonrisa.
Cuatro cuartos de tempo y tiempo para rellenar con segundos que se evaporan como el alcohol.
De cada dos argumentos uno siempre es mentira.
Y todo lo que puedo medir siempre es pesa más de lo que mide.
Como siempre, volvimos a los caminos para ver lo que anduvimos
Para no volver nunca a cometer los mismos errores.
Aguarda bajo el techado con tu imagen infantil de enormes ojos y limpia mirada.
Espera a que pasen las lluvias y los tornados.
Tarde o temprano vendrán cobardes con crueldad tatuada en los labios para entorpecer tu infancia.
Pero mantente libre y consentido.
Sublime y perspicaz, para que cuando te moje la lluvia no te cale los huesos.
Detrás de todos los truenos, siempre hay un cielo que llora.
Delante del jardín donde jugábamos en verano, sigue estando el mismo chico vendiendo la misma limonada.
Acida y sin azúcar.
Hay cosas que no cambian, y cosas que no deberían cambiar jamás.
No respiro porque me cuesta, no respiro porque me duele, no respiro porque vinieron los años vestidos de adulto y adulteraron lo que fuimos.
No respiro porque lo mismo si lo hago, dejaré de escuchar la música y sólo quedará el metrónomo, sangrando compases entre mis manos.


-- No necesito ser el primero, sólo el último. --



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