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Just for today

28/9/09


Hay días en los que la vida no tiene definición, ni color, es como si el entorno se dibujase a medida que caminas, lleno de sombras, borrones y garabatos. Probablemente, los días grises son los menos definidos, puede que sea por la presión atmosférica, o porque el sol no toca la piel. Hoy ha sido un día indefinido. Y he pensado mucho en ti. En que no hablamos tanto como quisiera, en que echo de menos verte reír. Hoy, he recordado un día, una foto y tu sonrisa haciéndome olvidar que existían los días como hoy. Y me pregunto cómo estás.


Sí, debería llamarte. Lo sé. Pero para decirte qué?


- Hola, sólo quería hablar contigo, porque pensaba en ti. No tengo mucho que contar, pero hoy, necesitaba sentir que estabas ahí.


Y no es que pase nada anormal o algo distinto a cualquier otro día, pero es que hoy, el aire llevaba tu nombre y me arañaba. Es difícil explicarte, que aunque no lo parezca, siempre estás en por lo menos, diez pensamientos míos. Es difícil de explicar, porque nunca te lo digo. Cada vez hablamos menos, pero sigues estando siempre conmigo. Quiero verte conducir, estar ahí cuando necesitas, y que me abraces cuando sientas que yo lo necesito.


Que jodido todo, no? Te acostumbras a echar de menos a la gente, hasta tal punto que se convierte en una costumbre más, como lavarte los dientes. Un buen día, te percatas en que has puesto demasiado espacio, en que has dejado de decirles a las personas que te importan, que son importantes para ti.
Tú eres importante para mí.
Recuerdo las cosas que he hecho contigo, y siguen siendo días claros en playas perdidas.
Las horas, siguen sabiéndome a vino.
A tu colonia, y a como me gusta olerla en ti.


Sé lo que debes estar pensando. Debes pensar que si tanto te echo de menos, haga algo para cambiar eso, lo sé porque me lo dijiste una vez. Que dejamos que las cosas nos lleguen, y al principio nos enfadamos, luego nos resignamos.
Me he resignado a verte cambiar de lejos. Conseguir tus metas y hacer de ti, la mejor persona que puedas llegar a ser.


Ha llovido mucho, eh tigresa...


Sólo por hoy, porque hoy es un día como otro cualquiera, quería decirte, que te quiero, que te echo de menos y que aunque no siempre lo parezca, pienso en ti.


Pedirte perdón por no estar cuando me necesitas, y no prometerte que te compensaré, porque sabemos que es poco probable.


Pero, de lejos, te abrazo mientras duermes (aunque me pegues...).


Un beso.
Un abrazo.
Un "te quiero".




-- Cada minuto de nuestras vidas, es una oportunidad para cambiarlo todo.... --



1 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca es tarde, si el tequiero es bueno.

Merece la pena, tú mereces la pena.

Me ha encantado!